Los perros pueden ser afectados por varios tipos de tumores, incluso en la boca. Los carcinomas de células escamosas de la lengua normalmente se encuentra por debajo de la lengua, donde se incrustan en la parte inferior de la boca. Pueden ser de color blanco y algunas veces tienen forma de coliflor. Este tipo de tumor crece y hace metástasis rápidamente a otras partes del cuerpo.
Un carcinoma de células escamosas (SCC) puede ser descrito como un tumor maligno y particularmente invasivo que se desarrolla en las células del epitelio - tejido que cubre el cuerpo o las cavidades del cuerpo. Estas células del tejido se llaman escamosas. El carcinoma es, por definición, una forma especialmente maligna y persistente de cáncer, que a menudo regresa después de haber sido eliminado del cuerpo y realiza metástasis a otros órganos y lugares en el cuerpo.
Al igual que con muchos tipos de carcinomas, esto generalmente se observa en perros más viejos. En este caso, con más de siete años de edad.
*Babeo excesivo
*Crecimiento de pequeñas masas blancas en la lengua
*Dientes flojos
*Mal aliento (halitosis)
*Dificultad para masticar y comer (disfagia)
*Sangre que sale de la boca
*Pérdida de peso
No hay causa conocida para los carcinomas de células escamosas en la lengua.
Usted tendrá que proporcionar un historial clínico completo de su perro. Su veterinario le hará un examen físico completo, teniendo en cuenta los antecedentes de fondo, junto con los síntomas actuales y las posibles incidencias que hayan podido dar lugar a esta condición, como la ingestión accidental de una sustancia tóxica que pudiera haber dado lugar a la aparición de llagas en la boca, u otras lesiones en la boca.
Se hará una inspección visual completa de la boca y la lengua de su perro, también se tomará una muestra de los tumores para hacer un análisis de laboratorio. Este es el único método seguro para determinar si el tumor es maligno o benigno. Con imágenes de rayos X también se examinara la cabeza y el pecho de su perro para determinar si el cáncer se ha propagado a los huesos, los pulmones, o el cerebro. Su veterinario palpará los ganglios linfáticos de su perro para comprobar si hay inflamación - una indicación de que el cuerpo está luchando contra una enfermedad invasora, también se tomará una muestra del líquido linfático para verificar la presencia de células cancerosas.
Las pruebas estándar incluyen un recuento sanguíneo completo y un perfil bioquímico para asegurarse de que los otros órganos de su perro están funcionando normalmente.
No hay muchos tratamientos efectivos para estos tumores, debido a que la mayoría de estos tumores son demasiado grandes para ser removidos sin causar discapacidad, o bien están en lugares donde prácticamente no se pueden quitar. Sin embargo, a veces los perros con tumores cerca del frente, o en un lado de la lengua se pueden tratar con cirugía. Si este es el caso, parte de la lengua será eliminada junto con el tumor. Dependiendo del tamaño y la localización del tumor, puede no ser posible eliminarlo en su totalidad. Para estos casos, su veterinario le aconsejará sobre la eficacia que tiene la quimioterapia o la radioterapia para detener o frenar el rebrote del tumor.
Los perros que tienen parte de su lengua extirpada, por lo general se recuperan bien después de la cirugía, pero pueden tener problemas para comer durante el proceso de recuperación. Su veterinario le servirá de guía en la creación de un plan de alimentación para su perro. La elección se limita a alimentos blandos o líquidos, y en algunos casos, una sonda de alimentación puede ser necesaria hasta que la boca de su perro se haya recuperado lo suficiente. El tubo de alimentación generalmente se coloca directamente en el estómago. Si esto es necesario, su veterinario le guiará en la técnica adecuada para la colocación del tubo.
Su veterinario le ayudará a planificar un horario de comidas y le recomendará la mejor alimentación para su perro durante la recuperación. Asegúrese de seguir las indicaciones de su veterinario. Si su perro se sometió a una cirugía para extirpar parte de su lengua, es probable que necesite un tubo de alimentación. Este tubo tendrá que mantenerse en su lugar hasta que la lengua y la boca de su perro se hayan recuperado de la cirugía. Una vez que el tubo de alimentación se haya eliminado, su perro tendrá que continuar con alimento suave que sea fácil de digerir. Para animar a su perro es recomendable que coma de su mano, utilizando pequeñas cantidades de alimento a la vez, hasta que coma bien por sí mismo de nuevo.
La reincidencia después de la cirugía es característica de los carcinomas. Mientras que cada animal responde de manera diferente, en la mayoría de los casos, un perro se mantendrá bien durante unos meses después del tratamiento o cirugía antes de que vuelva la enfermedad.